La piratería es amiga de la lectura

En algún momento la buena literatura era un privilegio. Solo algunos podían tener acceso a los grandes libros porque se agotaban de inmediato o costaban excesivamente caros. Muchas personas dependían de los préstamos de las bibliotecas públicas y otras vivían a merced de la buena voluntad de los poseedores de grandes bibliotecas. Eso de ser culto no era tan simple como puede pensarse.

 

Sin embargo, en estos tiempos de Internet y nuevas tecnologías las cosas han cambiado rotundamente. Ahora el acceso a la información y a la cultura está mucho más masificado que hace un tiempo. En parte hay que reconocer que la piratería ha sido la responsable, y, aunque se trata de una ilegalidad, lo cierto es que gracias a esta todos podemos disfrutar de una buena lectura sin morir en el intento.

En la red existen grandes y poderosas comunidades de lectores que colaboran entre sí para poder colgar los grandes libros de forma tal que todo el mundo los pueda descargar gratuitamente. Gracias a estas comunidades de lectores es posible encontrar hoy cualquier libro en formato digital. A veces los libros están transcritos y en otras ocasiones se encuentran hasta escaneados o fotografiados. Todo depende de los recursos y el tiempo de la persona que realice esta función. Lo importante es que cuando estamos muy ansiosos por leer un libro que no aparece en ninguna librería encontrarlo en formato digital es como una tabla de salvación. La verdad es que esta ha sido la vía que han encontrado los lectores para burlar la sanguinaria maquinaria del sistema editorial.

Por supuesto que las editoriales también han visto en Internet un mecanismo para hacer dinero, y de esta manera han comenzado a comercializar libros en estos formatos. La verdad es que los buenos libros recién publicados son los más difíciles de conseguir, aún con todas estas posibilidades. Pero la lectura no debería ser negada a nadie, porque todos tenemos derecho a disfrutar de la buena literatura.

En fin, que cuando pensemos que estamos atados de pies y manos ante la imposibilidad de conseguir un libro, podemos consolarnos al saber que hay personas que se ocupan de ponerlos en nuestras manos. Por supuesto que en este sentido han sido muy importantes los nuevos dispositivos como los tablets y los kinders, ya que leer en una computadora es muy incómodo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *